A tiempo, a destiempo.
Con síntomas de desvelo.
Con sueño, sin sueño.
Fuera del pesado cuerpo.
Aquí, en el suelo
Y en un segundo en el cielo.
Con las manos a veces clavadas.
Con el oído despierto.
Con la sonrisa marcada,
Sin tensión en el gesto.
Con el pecho y la espalda enterrada.
Y con el alma en el techo.
Oyendo aún que pasaba.
Sin estar ya en ese cuerpo.
Volando sobre la sala,
Anclada a un sólo recuerdo.

Ay, qué ganas de divagar de esa manera, y qué trabajito me cuesta últimamente... Necesito arrancarme un poco de mis, según yo, absorbentes rutinas, y dejarme llevar... Como has hecho tú, volviendo a tus orígenes.
Besos, guapetona
Que suerte tienes chorbita! hace tiempo que tengo el cerebro vacío (algunas personas dicen que siempre estubo así) siempre me gusta un poco mas cada vez que escribes.
T.A.
me gusto vaya saber que o quien te inspiro jiji