Si ante mis dudas respondes con ironía.
Sin ante mis reproches con inquietud.
Y antes mis caricias con indiferencia.
No te lamentes luego,
del mermar de un sentimiento.
Que como el fuego se apaga
Si no avivas ese fuego.

Si con el tiempo sientes nostalgia
de una caricia o de un beso.
No te engañes con excusas
de que existe lo perfecto.
Solo que desde tu imperfección
tampoco consigues verlo.
Y si te olvidas de todo
Nunca te olvides de esto.
Porque de un poeta muerto
nacen los mejores versos.